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La magia de la luz en GLOW 2017

admin-lightecture 20/11/2017 ACTUALIDAD No hay comentarios


La magia de la luz en GLOW 2017

Por Xavi Bové

En el mundo de la luz aplicada a la expresión artística, los festivales son una magnífica oportunidad para los artistas de desarrollar y exhibir proyectos, y para los visitantes de disfrutar en un ambiente lúdico-festivo de una nueva imagen de la ciudad, transformada gracias a la magia de la luz.

Haciendo una comparación con el mundo del cine, bajo mi criterio el Festival GLOW de la población holandesa de Eindhoven vendría a ser uno de los festivales denominados de Clase A, por su compromiso artístico, tradición, cantidad y calidad de las propuestas, junto con el hecho de disponer de un holgado presupuesto para poder apuntar bien alto. La ciudad, cuna de la empresa Philips, vive impregnada de la presencia de la luz intrínsecamente, con constantes referencias a dicha empresa en calles, edificios, estadios e incluso museos, con uno propio. Es de agradecer pues su apoyo a este festival, para poder llevar a cabo las distintas acciones que la organización desarrolla, no solamente durante los días del festival, sino también durante el resto del año,  y en distintos barrios de la ciudad.

GLOW 2017

ADHD Brains, una instalación de SintLucas MBO students.

Durante los ocho días que dura el festival, se establece una ruta que recorre los distintos puntos del centro de la población donde se encuentran ubicadas las obras lumínicas.

Cada edición se caracteriza por tener una temática que sirve de hilo conductor de las propuestas artísticas. En el 2015 fueron ‘Naturaleza y Arquitectura’ y la ruta corría a lo largo de diferentes ríos y parques en el centro de la ciudad. El 2016 estuvo marcado por el tema ‘Ciudad y ciencia’, que se manifestó en dos rutas diferentes, una alrededor de la ciudad centro y otra a través del campus de TU/e, la Universidad Tecnológica de Eindhoven.

GLOW es uno de los festivales de luz más antiguos, y en esta duodécima edición, la temática ha girado entorno al concepto de LA FUENTE, referido a las fuentes de luz y en estrecha relación a la ciudad. Eindhoven ha sido una fuente de luz para todo el mundo desde la fundación de una fábrica de fósforos en 1870 y de la fábrica de bombillas Philips en 1891.

GLOW 2017

The Circle of Life es una creación de Delta-students en la Fontys University of Applied Sciences ICT.

A lo largo de los 6 kilometros del recorrido marcado por la organización, el visitante podia disfrutar de medio centenar de obras, bajo los siguientes conceptos:

  • GLOW LIGHT PROJECTS: piezas oficiales.
  • GLOW SIDE PROJECT: proyectos paralelos.
  • GLOW NEXT PROJECT: conecta nuevos talentos con artistas de renombre y trabaja con organizaciones de desarrollo de nuevas tecnologías.
  • GLOW SPECIALS: espectáculo inaugural y exposición museística.

Muchos de estos proyectos son de nueva producción, especialmente los de GLOW NEXT, y otros son aportaciones que los comisarios han visto realizados en otros lados del mundo y han creído interesantes de exhibir o a adaptar a la ciudad.

GLOW 2017

Espectáculo lumínico Once upon a Light en el Philips Stadium.

Cabe diferenciar pues los proyectos site-specfic, es decir, creados especialmente para un escenario muy concreto, o los que son instalaciones por sí mismas, en las que se busca un espacio adecuado donde exponerlas. Es cierto que parte del éxito de la obra en si corresponde a el acierto tanto de la organización para elegir el espacio para la obra, como del artista o colectivo para adaptarse a él. Y obviamente, al tratarse de un festival gratuito y para todos los públicos, la experiencia del visitante también va condicionada por el entorno en el momento en que se aprecia cada instalación. A destacar que desde la primera edición en 2006, con una cifra de 45.000 visitantes, se ha pasado a la de 740.000 del 2016, unos volúmenes que pueden llegar a determinar la experiencia personal.

Con todo, bajo mi punto de vista, aparte de los condicionantes expuestos y con una actitud siempre crítica y en busca de los conceptos, la innovación y la calidad de las propuestas, he encontrado obras que me han fascinado, y obras que me han dejado indiferente, como es normal en todos los festivales. Me propongo pues centrarme en las obras que más me han impactado de esta edición, pero sin querer hacer una clasificación de puntuación de las mejores.

ENERGY – SCULPTURE OF TIME de Akinori Goto

GLOW 2017

Energy Sculpture of Time de Akinori Goto

Algunas de las joyas de esta edición las he encontrado en la participación dentro de GLOW Specials del museo VAN ABBEMUSEUM, uno de los primeros museos públicos de arte contemporáneo establecidos en Europa, con una exposición temporal de obras entorno al mundo de la luz y bajo el título “STOP LICHT”. En holandés, éste es el nombre que se da a los semáforos, y el comisario ha querido referirse a ello como un juego de palabras. Ha sido una de las experiencias más gratificantes del festival, tanto por la calidad de las obras como por el ambiente en que disfrutarlo. Asimismo, se establece un grado de sensibilización para los visitantes sobre la oferta que GLOW propone, que no pretende ser tanto entretenimiento como reflexión artística, aspecto que conlleva siempre una cierta controversia.

Se muestran un total de una decena de obras de diferentes artistas y de tamaños variables, pero pensados para salas expositivas, a diferencia de las exteriores del recorrido oficial, ofreciendo otra manera de experimentar el arte lumínico. Ha sido una grata sorpresa ver la calidad y diversidad de ellas, algunas interactivas, otras en movimiento y otras estáticas, a base de neones, de proyección vídeo, con pantallas o con simples bombillas. Si tuviera que elegir una, de todas me quedaría con la obra “ENERGY – SCULPTURE OF TIME” de la artista japonesa Akinori Goto. Esta artista da vida a las esculturas. Entre el arte y la tecnología, su serie de figuras  de baile animadas muestran una mirada futurista sobre cómo la impresión 3D puede reflexionar acerca del tiempo y espacio. A lo largo de su instalación, podemos sentir que el tiempo se está moviendo. Más que simplemente creando ‘belleza en movimiento’, este proyecto revela la indispensabilidad de la luz: solo la luminiscencia es capaz de dar vida a los bailarines.

A nivel formal, parte del principio del zoótropo, que más adelante fue la piedra filosofal para el cine. Se trata de una escultura de delicadas varillas suspendida en el centro de una sala en la que aparecen las siluetas de bailarines y bailarinas gracias a la proyección de únicamente líneas verticales en movimiento horizontal o de circunferencias de diámetro creciente, generando una aparición un tanto mágica de estas figuras en el espacio. Realmente, una pieza que ha sorprendido a todo aquél que la ha visto.

#GLOWING de Forum Interart

GLOW 2017

Glowing de Forum Interart

Esta obra contaba con una ubicación idónea, encaminando al visitante hacia un pasaje lejos de la calle principal que se transformaba en una experiencia inmersiva mediante proyecciones de luz, de vídeo y humo, y un elemento luminoso de grandes dimensiones al final del pasaje que servía de punto de fuga y atención. Se trata de una instalación urbana de luz y sonido que juega con todos los sentidos. Tanto la atmósfera especial como el carácter arquitectónico urbano e industrial de la calle donde está situada, dividido en tres partes, define la apariencia espacial de la escena.

El sol, como el origen de la vida. El fuego, como fuente de calidez y cultura. Estos dos principios básicos emocionales y asociativos forman el enfoque conceptual para esta producción. El público, atravesando una especie de túnel, se vuelve parte de la escena en esta obra, que pretende proporcionar una explicación física del arte y la naturaleza, según palabras del colectivo. Todas las paredes forman una especie de mar de llamas. Este fuego no tiene principio ni fin, solo brilla infinitamente, en llamas, acústicamente reforzado con música y efectos subsónicos. Al final del túnel, una especie de sol oval brilla constantemente.

_ROOT de Gijs van Bon


GLOW 2017

Instalación Root de Gijs van Bon

Esta obra de gran volumen parte del análisis y uso de elementos propios de la ciudad, en este caso un árbol de grandes dimensiones. Mediante el uso de proyectores láser y de sonido, y gracias a un escáner tridimensional del árbol, la pieza nos recorre y explora sus detalles, recorriendo el tronco, sus ramas y hojas. Una propuesta hipnótica que combina las formas orgánicas de la naturaleza con la tecnología digital. Se pretende hacer un paralelismo entre las complejas redes tecnológicas y las estructuras naturales de las plantas, a la vez que referirse al cerebro, a la inteligencia artificial y a los orígenes de la comunicación.

Un interesante aspecto de esta instalación es que está compuesta de seis fases, cada una  de ellas de unos minutos de duración, pero que siempre son nuevas mediante un algoritmo que las va modificando y adaptando, creando nuevas experiencias visuales y auditivas.

LICHTHOUDERS de Jonas Vorwerk

GLOW 2017

Lichthouders, la obra de Jonas Vorwerk

Una obra sencilla pero sugerente, por su significado histórico y su magnífica implementación, dejando al visitante libre circulación dentro y fuera de unos cilindros metálicos de grandes dimensiones, experimentando los efectos visuales y auditivos en 360 grados. Su origen es la creación de una obra alegórica a la NRE, la primera fábrica de gas de Eindhoven. Mediante las estructuras cilíndricas, se pretende hacer referencia a los silos, los contenedores de gas que antiguamente existían precisamente en la zona donde se encuentra la instalación. Jonas Vorwerk es un artista multimedia que crea entornos que conectan el mundo digital con el tangible. Esta obra se expone en GLOW tras haber ganado el Foeder Talent Award, compitiendo con 150 artistas.

BLOB THE BULB de Dirk van Poppel & Jan Fabel


GLOW 2017

Blob the Bulb, un homenaje a la bombilla incadescende te Dirk van Poppel & Jan Fabel

En los últimos años ha proliferado el número de proyectos de mapping alrededor del mundo. En el momento en que ya no son una sorpresa,  y donde gran número de efectos visuales se han repetido habitualmente por parte de distintos colectivos artísticos, cabe reconocer que esta obra cumple con las expectativas de un video-mapping.

Con la bombilla incandescente a punto de desaparecer, esta pieza pretende hacer un homenaje a la misma,  y qué mejor localización que frente al Lichttoren, un edificio con torre heptagonal en el centro de la ciudad holandesa, que antiguamente fue sede de la fábrica Philips, y que representa en si mismo una fuente de luz para los ciudadanos. Frente a este edificio de principios del s. XX, el edificio contemporáneo de placas triangulares blancas Nieuwe Emmasingel supone un lienzo ideal para la proyección de esta obra, que contiene parte figurativa, con una gran repertorio de bombillas, y abstracta, con efectos volumétricos arquitectónicos. En total, una obra sin texto pero con narrativa, con equilibrio en su contenido y efectos, y con una guinda final, una gigantesca bombilla que ocupa toda la proyección en la que se ve reflejado el Lichttoren, como si de un reflejo realista se tratara.

FALSHE FRAGE/LUX de Charles Vreuls


GLOW 2017

Falshe Frage/Lux, una pieza de Charles Vreuls

Lo que me cautivó de esta pieza es su efectismo hipnótico y su referente al que pretendía hacer una conmemoración.

La estructura de esta instalación se basa en un patrón de figuras geométricas en busca del equilibrio que necesitamos para nuestro bienestar mental, como si de un mantra en movimiento se tratara.  En este caso, son cinco circunferencias metálicas concéntricas dispuestas en el suelo con luces giratorias azules (de las antiguas de policía) situadas equidistantes en cada una de las estructuras circulares. La paradoja entre el equilibrio geométrico de la instalación y el patrón intermitente irregular de los giros de las luces es contrarrestado por la distribución uniforme de las mismas. Operando al unísono, crean rítmicamente un círculo completo de luz azul, en perfecto silencio. El espectador se baña en un azul hipnótico.

A pesar que no se enuncia en el programa, esta pieza hace referencia a un club musical de culto de Amsterdam de los setenta que ya no existe, y que tenía una estructura similar en su pared interior.

SONOS IGNITIA de Nikolai Gillisen, Almar Sinte-Maartensdijk y Ricky van Broekhoven

GLOW 2017

Sonos Ignitia, una composición de luz, sonido y calor.

Sonos Ignitia significa ‘la tierra del sonido y del fuego’. Sus creadores prometen a los visitantes de GLOW una sensación de fuego completamente nueva: un paisaje vivo de llamas que ondula de forma visible y audible alrededor suyo. Se trata de varios óvalos circulares con agujeros dispuestos al aire libre que desprenden fuego mediante gas y que reaccionan sincrónicamente al sonido, una especie de efecto de cimática que recuerda las primeras experiencias con arena y líquidos, y que hemos visto en algún famoso videoclip de los últimos años. El sonido controla las llamas, dándoles vida y haciéndolas bailar. Como un paisaje habitado por una composición de luz, sonido y calor.

GLOW 2017

Elantica, la instalación lumínica de Tom DeKyvere.

A parte de las obras citadas, otras fueron también de mi agrado y cabe decir que no todas fueron de mi interés, más cuando uno va con lupa de científico intentando encontrar bien la innovación, bien la fascinación. Con todo, esta nueva etapa con cambios en la dirección artística del festival mantiene el equilibrio en las propuestas: profesionales, amateurs o de estudiantes, grandilocuentes o más detallistas, conceptuales o efectistas.

Más allá de visitar las instalaciones, tuve el placer de ser invitado a formar parte de la Conferencia Internacional Glow que duró tres días bajo el título “Agenda 2027 El futuro de los festivales de luz“, coordinado por la comisaria de arte Bettina Pelz  y auspiciado por el director del festival Ronald Ramakers, con la presencia de unos 50 festivales internacionales, desde los más prestigiosos a los más modestos, con distintas sensibilidades pero con un enfoque común, la pasión por el mundo de la luz y sus aplicaciones artísticas. Participaron festivales de distintos países como Holanda, Alemania, Croacia, Portugal, España, Finlandia, Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, por citar algunos. Un encuentro enriquecedor para fortalecer vínculos y seguir trabajando conjuntamente con una mirada hacia el futuro que se augura apasionante.

Proyección Windows de Daniel Margraf en la Iglesia de Santa Caterina.

En resumen, GLOW es una cita ineludible para los amantes de la luz, tanto a nivel profesional como para público de todas las edades. Uno siempre encontrará como mínimo un aspecto, una pieza o una pequeña joya por la que habrá merecido la pena la asistencia.

¡Hasta la próxima edición!

Fotografía: Bart van Overbeeke

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