Infinity Mirror Rooms de Yayoi Kusama regresa a la Tate

Chandelier of Grief Yayoi Kusama
20/01/2021

Una exposición inmersiva de Yayoi Kusama programada para celebrar los 20 años de la Tate Modern nos ofrece la excepcional ocasión de disfrutar en vivo de dos de sus instalaciones Infinity Rooms: Infinity Mirrored Room – Filled with the Brilliance of Life  y  Chandelier of Grief.

Este homenaje a la célebre artista japonesa de 92 años estaba planificado para el 2020 pero la pandemia hizo que la programación se suspendiese. Habrá que cruzar los dedos para que el trastornador COVID nos deje viajar de nuevo hasta la capital británica y podamos adentrarnos en sus espacios luminiscentes recubiertos de espejos que crean ilusiones ópticas. La exposición se mantendrá abierta durante un año, desde el 29 de marzo de 2021 hasta el 27 de marzo del 2022.

Una artista excepcional

Yayoi Kusama es una de las artistas más brillantes del arte contemporáneo. Reconocible físicamente por su pelo rojo ha hecho de su obra una oda al color, la geometría y la fantasía. Las obras de Kusama son un reflejo de las imágenes alucinógenas que persiguen a la artista desde su infancia a la vez que incorporan un raro elemento poético. Si antes sus instalaciones se podían visitar en espacios temporales, actualmente la artista cuenta con un edificio específico donde mostrar su obra al público, el Yayoi Kusama Museum de Tokio, al que peregrinan fervientes admiradores de todo el mundo.

Experimentar el infinito

En la exposición de la Tate Modern se pueden visitar dos de sus celebres instalaciones inmersivas, la Infinity Mirrored Room – Filled with the Brilliance of Life  y la  Chandelier of Grief.

Infinity Mirrored Room – Filled with the Brilliance of Life 2011 es una de sus piezas más celebres y está situada en una habitación a través de la cual los visitantes pasan por una pasarela hecha de azulejos espejados. Las paredes y el techo de la habitación también está recubierta de espejos, y el piso que rodea la pasarela dispoe de un charco de agua poco profundo. Del techo cuelgan cientos de luces LED pequeñas y redondas que se encienden y apagan en diferentes configuraciones de color en un programa cronometrado. Los puntos de luz en la habitación que de otro modo estaría oscurecida parecen reflejarse interminablemente en los espejos y el agua, dando al espectador la experiencia de estar en un espacio aparentemente infinito. La obra se realizó específicamente para la exposición retrospectiva de la artista celebrada en el Reina Sofía, Madrid, el Centro Pompidou, París, Tate Modern, Londres, y el Museo Whitney de Arte Americano, Nueva York, en 2011 y 2012. Como sugiere la segunda parte del título de la obra, busca visualizar la vida como una experiencia «brillante».

Chandelier of Grief 2016 se encuentra en una estructura hexagonal blanca, que mide casi cuatro metros de altura. Al espectador se le permite ingresar a la habitación a través de una puerta corrediza y, una vez que se cierra detrás de él, ingresa a un entorno espejado en el que la única fuente de luz es una lámpara de araña de estilo barroco suspendida por encima de la altura de la cabeza desde el techo de la estructura. La lámpara de araña está fijada a un mecanismo giratorio y, combinada con sus luces parpadeantes y pulsantes y las paredes espejadas, crea un efecto desestabilizador pero fascinante. El título elegíaco y ambiguo de la obra, aunque no representa ningún evento particular en la narrativa personal de Kusama, es consistente con su interés por representar a través de su arte estados psicológicos complejos, como el duelo; en este sentido, la obra complementa la anterior The Passing Winter 2005, también en la colección de Tate (Tate T12821). Físicamente, amplía su uso metódico de la repetición en sus primeras pinturas y está en consonancia con la trayectoria de las pioneras ‘salas infinitas’ de Kusama: instalaciones inmersivas que explotan las propiedades desorientadoras de los espejos para crear el efecto de una reproducción sin fin.

Asimismo, se mostrará una pequeña presentación de fotografías, algunas en exhibición por primera vez, que proporcionan un contexto histórico para entender la irresistible atracción que generan las habitaciones reflectantes de la artista nacida en 1929.

Curada por Frances Morris, la exposición se presentará en la Galería George Economou, hasta el 27 de marzo de 2022.

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