Neues Museum de Berlín, regreso a escena

28/04/2011

El Neues Museum de Berlín abrió en octubre de 2010 sus puertas después un proceso de planificación, construcción y restauración de más de diez años que le ha devuelto el esplendor perdido tras décadas en ruinas. El busto de la reina Nefertiti, estrella de la colección, también ha sido magníficamente restaurado para la ocasión.

Destrozado por los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial, el Neues Museum de Berlín reabrió en 2010 sus puertas, tras largos años en obras.  Con su renacimiento, la denominada ‘Isla de los Museos’, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, pasa a estar formada por cinco museos con colecciones de fama mundial: Nuevo Museo, Museo de Pérgamo, Viejo Museo, Museo Bode y Antigua Galería Nacional.

El arquitecto británico David Chipperfield, encargado la rehabilitación del edificio, optó por una reconstrucción que dejara visible las huellas de la historia y del paso del tiempo, ensamblando la ruina y las partes originales que sobrevivieron a las bombas con nuevos materiales de piedra natural, hormigón y maderas escandinavas. El resultado es absolutamente fascinante, aunque no se haya librado de las criticas por parte de algunos sectores proclives a una restauración más conservadora. “Hemos intentado guardar todo lo posible los materiales, los ladrillos, los enyesados que habían sobrevivido y captar las secuelas de la guerra y de los siguientes 60 años”, declaró David Chipperfield en los actos de inauguración. Distribuido en cuatro niveles, el museo esta formado por  unas 40 salas espléndidamente restauradas y donde a veces se pueden apreciar frescos de inspiración egipcia o fragmentos de paredes que resistieron a la destrucción de la Guerra.

Iluminación
La excelente iluminación del Neues Museum desarrollada por el estudio alemán Kardoff Ingenieure Lichtplanung exigió un esfuerzo considerable ya que las fases de planificación, diseño e implantación se alargaron diez años. El gran reto consistió en desarrollar un concepto para un edificio histórico que originalmente carecía de iluminación artificial. En consecuencia, el diseño se inició con un análisis intensivo de las calidades de luz diurnas del edificio. Sobre la base de un modelo 3D los diseñadores de Kardoff Ingenieure Lichtplanung crearon una película de simulación que recorría el museo y permitía percibir la incidencia directa de la luz del sol en el transcurso del día y del año. Tras el estudio se decidió conservar el concepto básico de uso de la luz diurna y combinarla con la luz artificial. Para ello se ha desarrollado un concepto de protección solar y antideslumbrante inteligente que permite una luz diurna y una vista al exterior suficientes, pero que proteja los objetos expuestos y permita que la luz artificial siga realzando los contornos y los acentos. El recorrido por el edificio ofrece actualmente una variedad de atmósferas espaciales armoniosas dotadas de luz natural. La diversidad de superficies, la coexistencia de elementos históricos y nuevos y cortinajes de protección solar y antideslumbrante frente a las ventanas confieren al edificio un fuerte carácter.

El concepto de luz artificial requirió soluciones detalladas muy cuidadosas e individuales en colaboración con los arquitectos. Ninguna sala es igual a otra. Los elementos preservados y restaurados eran en gran parte intocables para instalaciones, así que en muchas ocasiones fue preciso hallar compromisos entre los emplazamientos de las luminarias y los efectos luminosos posibles. Debido a la gran variedad espacial y a las restricciones impuestas para la restauración fue necesario desarrollar más de cien tipos de luminarias individuales que responden todas a un concepto integral.

Atrio de escaleras
La monumental escalera del museo destruida en gran parte por los daños de la guerra y por el abandono fue remodelada por Chipperfield guíandose por el volumen original, pero renunciando a la reconstrucción de la ornamentación.

El impresionante atrio cuenta con una iluminación natural intensiva, gracias a las ventanas de 6 metros de altura en ambas fachadas. Este magnifico espacio posee un marcado carácter representativo ya que muestra la destrucción y deja al descubierto las heridas con las paredes de ladrillos históricas visibles. Bajo la luz diurna es cuando el atrio luce más espectacular. Es por ello que la luz artificial cumple la tarea de complementarla. La luz artificial procede exclusivamente de la estructura de tejado situada a 25 metros de altura, ya que las paredes carecen de instalaciones. Según la diseñadora de iluminación Gabriele von Kardoff “Queríamos sumergir las escaleras y las paredes en una luminosidad muy uniforme, sin conos de luz ni proyecciones de sombras. De este modo se logra el efecto más natural como complemento de la luz diurna y se enfatizan las grandes dimensiones del espacio.” Para lograrlo utilizaron bañadores de pared con lente para lámparas de halogenuros metálicos de color de luz blanco neutro montados por grupos en carcasas que pueden hacerse descender desde el techo mediante polipastos de cable para su mantenimiento.

Galerías
Todas las galerías expositivas poseen dos componentes de iluminación: la iluminación general y la iluminación de objetos. Las luces de seguridad y vigilancia están integradas en la luz general, lo cual permite prescindir de luminarias adicionales. La iluminación general la aporta casi de forma exclusiva lámparas de halogenuros metálicos y lámparas fluorescentes energéticamente eficientes. El consumo energético máximo se sitúa en 20W/m2. Todas las lámparas poseen la mejor clase energética de su tipo y el uso intensivo de la luz diurna natural contribuye a lograr un bajo consumo gracias a que la mayoría de piezas expuestas son insensibles a ésta.

En cuanto al diseño de las luminarias, se las ha dotado de un discreto carácter técnico-funcional. Las luminarias especiales diseñadas para las salas históricas son en bronce en forma de caja. En todos los techos de nueva construcción las luminarias se han integrado en los elementos de techo prefabricados. En muchos casos los elementos de cuerpo de las luminaras albergan dispositivos técnicos tipo altavoces. Las piezas de exposición, desde grandes esculturas hasta los más pequeños objetos de oro, se iluminan con la luz de la sala y apenas se utilizan puntos de luz para vitrinas. El resultado es una atmósfera luminosa generosa que armoniza con las condiciones cambiantes de la luz diurna.

Busto de Nefertiti
El busto de la reina egipcia Nefertiti, la protagonista de la colección egipcia, se muestra en una sala coronada por una cúpula. Reclamada regularmente por Egipto, es uno de los principales atractivos turísticos de la capital alemana.

La iluminación del busto se preparó mediante simulaciones por ordenador para determinar los puntos de montaje adecuado de los proyectores. Gabriel von Kardoff recuerda: “En primer lugar tuvimos que averiguar con qué grado de sensibilidad reacciona a la luz en su belleza. Afortunadamente pudimos estudiar de cerca el busto durante mucho tiempo en diversos emplazamientos. De este modo constatamos que podemos influir en la edad de Nefertitit simplemente con la dirección y la intensidad de la luz.” La decisión fue la de hacerla parecer una mujer madura, cuyas arrugas y huellas de la vida son claramente visibles en virtud de una iluminación oblicua, con una mirada viva que resplandece en su pupila debido a un reflejo luminoso propio.

 

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