String Lights, la desnudez original de los objetos

19/08/2014

Ligera y poética como una línea dibujada a lápiz en el aire, String Lights es una lámpara de suspensión muy original, conceptualmente muy simple pero de sólido diseño. Michael Anastassiades pensó en Flos a la hora de plasmar sus ideas en un papel basándose en la esencia original y primordial de formas y materiales.

Sus diseños se decantan hacia la abstracción en una búsqueda de la pureza mediante un ejercicio que persigue despojarse de lo innecesario y llevar, tanto los objetos como los materiales, a su dimensión de desnudez original. “Mi trabajo nace de una idea de sustracción, puesto que un objeto desnudo y llevado a su esencia es la expresión máxima y definitiva de la belleza”. La suya es una simplicidad engañosa que da origen a objetos imbuidos de una vitalidad inesperada y que hacen gala de un trabajo artesano de alta calidad.

“Cuando viajo en tren me gusta sentarme en la ventana y ver pasar los postes perfectamente alineados, más y más rápido cuanta más velocidad alcanza el tren. Me encanta la forma en que dividen el paisaje y cómo, cada cierto intervalo, esferas de cableado se insertan en el conjunto. También me encantan esos cables de luces que, en las culturas mediterráneas, suelen colgarse entre poste y poste de luz en plazas o zonas exteriores en festividades o celebraciones. Y, por último, me encanta ver como la ingenuidad humana soluciona problemas domésticos diarios, como interruptores o enchufes que alguien ha decidido instalar allí donde no se necesitan.”

Así es como Michael Anastassiades, chipriota nacido en 1967 y afincado en Londres, describe el principio que inspiró la lámpara de techo String Lights: un cable eléctrico negro que establece uniones en la arquitectura del espacio a iluminar, pasando así a formar parte de las líneas que conectan las paredes de cualquier estancia. Distribuidas en dichas líneas aparecen dos fuentes de luz diferentes: una en forma de triángulo isósceles y otra en forma de esfera. Un sistema de tensores aporta volumen y tridimensionalidad a la forma definida por este finísimo cable que juega con el espacio, a la vez que las dos lámparas LED proporcionan una cálida luminosidad.

Michael Anastassiades fundó su estudio de diseño en Londres en el año 1994.  Las lámparas, espejos y objetos de decoración de este diseñador se hallan a medio camino entre el diseño industrial, la escultura y las artes decorativas. Su apariencia sencilla esconde una meticulosa minuciosidad, fiel reflejo de sus conocimientos de ingeniería civil y diseño industrial.Además de haber realizado productos por encargo  que forman parte de las  colecciones de clientes privados de todo el mundo.

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