Un recorrido por el festival LLUM BCN 2015

08/02/2015

Por Esther Torelló

Con ganas de celebrar el Año Internacional de la Luz 2015 quedé la noche del viernes con varios amigos para disfrutar de las instalaciones y los espectaculos que la ciudad de Barcelona pone con el festival LLUM BCN a disposición de sus ciudadanos y visitantes para experimentar la luz artística, creados mayoritariamente por jovenes talentos que realizan sus estudios en las escuelas de diseño de la ciudad.

Este año, guiarse por las laberínticas calles del barrio de Ciutat Vella resultaba más sencillo que nunca gracias a la instalación «Llum-i-links» diseñada por Michela Mezzavilla y artec3 Studio para la Asociación Profesional de Diseñadores de Iluminación (APDI). Las antiguas farolas de la ciudad, engalanadas de color plata, rojo o dorado marcaban paso a paso los tres itinerarios (Mar, Catedral y Ramblas) establecidos para visitar todos los espectáculos lumínicos.

Nuestra primera parada fue para visitar la instalación que mi amigo Josep Aregall, profesor de diseño de lámparas en la Escola Eina, desarrolló junto con Maria Jané, Nil Vicens y el resto de sus alumnos.  «Una cena épica» recreaba una cena imaginaria entre el poeta Jacint Verdaguer y el marqués de Comillas, propietario del Palacio Moja y sede de la instalación, bajo una gran lámpara de geometría pura. Sobre la mesa, unas naranjas evocaban el fruto prohibido que Heracles cogió del huerto de las Hespéridas en el Canto Segundo de La Atlántida.

En la Plaça de la Vila de Madrid la instalación «Ignis Fatuuss» creaba una conexión entre los restos funerarios de la Barcelona Romana y la visión del espectador contemporáneo, convirtiendo una estructura icónica en una pieza arqueológica multimedia inspirada en las leyendas de los fuegos fatuos, un fenómeno consistente en las llamas que se crean por la putrefacción de las materias animales.


En la Plaça de la Seu, al principio de la ruta Catedral, nos encontramos con la que para mí ha sido una de las mejores instalaciones artísticas: el «Supercub» de Stéphane Masson. Una colección de 448 botes de vidrio de cocina que gradualmente se llenaban con las imagines miniaturizadas y en movimiento de los ciudadanos que se dejaban filmar por una cámara de video. Las imágenes de los curiosos espectadores se reflejaban dentro de los botes gracias a la ilusión creada por un retroproyector invisible. Buscar y encontrar mi grabación entre centenares fue divertido y emocionante.


«Pluja de Llum», la instalación interactiva que emulaba las lagrimas de la patrona de Barcelona, Santa Eulalia, llenó de fugaces destellos de luz el hermoso patio de la Casa de l’Ardiaca. Un mapping proyectado sobre unos tubos traslucidos verticales ganaba en intensidad visual según el sonido que los visitantes  emitían por un micrófono situado en la segunda planta. ¡Felicitaciones al equipo del Institute for Advanced Architecture of Catalonia (IAAC)!


Colas de visitantes para sumergirse en la instalación «Neu Morta», basada en la leyenda que cuenta que al morir sacrificada Santa Eulalia las calles de la ciudad se cubrieron con un manto blanco de nieve. Una espesa cortina de cintas de algodón que emitían un intenso resplandor gracias a la imperceptible luz negra de los focos convertían el porche del Saló del Tinell en un espacio exterior bajo una nevada incesante, inmóvil y glacial.


En el patio del Archivo de la Corona de Aragón la instalación «Light work» imaginaba la capacidad que la luz podría tener para empujar objetos. El artista inglés Andrew Chappel en colaboración con el ICFO querían mostrar al público la importancia de la imaginación a la hora de lograr el avance de la ciencia. En este caso, un pendulo explicaba como la fuerza de la luz se utiliza por ejemplo en las denominadas «pinzas ópticas» para manipular células vivas sin estropearlas.


Una figura traslucida iluminada flotando en lo alto del patio de la Casa Papellás parecía querer elevarse y liberarse de entre las paredes centenarias de piedra. En cada uno de los elementos que la formaban la instalación del Centre Universitari de Disseny de Barcelona «Fragmentació» había una palabra escrita relacionada con la historia dando lugar a una explosión de ideas.  


En la Plaça del Rei, «Suspès», una instalación de David Sarsanedas y PlayMID, creaba con la ayuda de una matriz de 100 globos de helio con un LED en su interior un efectista espectáculo visual. Un sistema de control gestionaba cada globo individualmente permitiendo encenderlos y apagarlos de forma sincronizada con la música gracias a un proceso de pixel mapping. Al alzarse, los globos simulaban estrellas y constelaciones de una gran coreografía aérea. Un espectáculo impactante en un bello emplazamiento histórico.


El plato fuerte del programa era el espectáculo «Castellers lluminosos». Los castellers son una tradición popular catalana consistente en levantar «castillos» humanos coronándolos con un niño. La actuación despertó un gran interés y el publico abarrotaba la Plaça Sant Jaume. Sin embargo, el retraso, el frio, y la pobreza del espectáculo hicieron que resultara decepcionante.


Las proyecciones en la fachada del Ayuntamiento de Barcelona tuvieron más éxito.  Aunque la duración era de unos escasos 10 minutos, permitieron llenar de luz y color el corazón de la ciudad. Cinco mappings  elaborados por los alumnos del Màster en Direcció d’Art i Publicitat d’ELISAVA exploraban la belleza, la cultura y la diversidad de la capital catalana.


«Impluvium» ha sido para mí la instalación de mayor belleza visual.  Entrar en el patio del Palacio Centelles donde millares de gotas de luz brillaban entre las centenarias piedras resultaba emocionante y conmovedor.  Los alumnos de proyectos  de LA SALLE supieron crear un cuadro bello y sugerente con un buen concepto detrás. El patio del Palau Centelles, como la mayoria de palacios nobles de Barcelona se entienden como un impluvium o sistema diseñado para canalizar y recoger el agua de la lluvia. En la instalación 2.000 células formadas por un LED de 3V alimentadas por una pila botón de alta capacidad describían el mismo recorrido que harían  las gotas de la lluvia, aumentando la intensidad a medida que se acercaban al punto de recogida.


Bella resultaba también la escenografía de «Tempus fugit», una instalación de los alumnos del Máster en lighting design de la UPC School basada en la frase de Platón «El tiempo es la imagen de la eternidad en movimiento». Un tiempo materializado en quince péndulos luminosos y sonoros que se activaban con el movimiento del público y narraban les historias acontecidas en el Plalacio Sessa-Larrard, ahora vacio. Unos péndulos que orbitaban alrededor de un pendulo central o «solar» mientras una luz cenital azul bañaba sutilmente el patio del palacio creando el efecto de una noche de luna llena.


El recorrido finalizó en una interesante instalación interactiva realizada por los alumnos de ELISAVA bajo la dirección de Jordi Ballesta en el Palacio Bru. En el suelo, unos sensores registraban el movimiento de las personas, lo que se traducía en unas señales que hacían vibrar unos altavoces situados bajo unos recipientes en forma de platos de diferentes diámetros llenos de agua, donde se visualizaba las ondas generadas por el altavoz. El agua en movimiento, iluminada por unos focos, reflejaban las ondas de luz en paredes y techo resaltando la belleza del patio.  Un espacio que funcionaba como una caja de resonancia latiendo con los pasos de los visitantes gracias a la correspondencia entre ondas sonoras, ondas de agua y ondas lumínicas.

¡Chapeaux LLUM BCN!

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