UMBRA 2026, cuando la luz se convierte en un lugar de encuentro

Umbra Light Festival 2026, festival arte lumínico, Vitoria Gasteiz
10/02/2026

Durante tres noches —del viernes 6 al domingo 8 de febrero—, Vitoria-Gasteiz volvió a transformarse en un museo lumínico con la celebración de la quinta edición de UMBRA Light Festival. Un aniversario que confirma la madurez de un proyecto cultural que ha sabido crecer sin perder su identidad: la de un festival que entiende la luz como lenguaje universal, capaz de conectar personas, generaciones y distintas culturas. Bajo el lema “Luz que une”, UMBRA reafirmó su vocación de generar experiencias compartidas en el espacio público, trazando recorridos nocturnos que invitaron a redescubrir la ciudad desde la emoción, la curiosidad y la reflexión colectiva.

BEYOND de Playmodes

De la poesía a la tecnología

Si la edición anterior se caracterizó por un perfil más poético y contemplativo, UMBRA 2026 ha apostado decididamente por un enfoque más tecnológico, sin renunciar por ello a la carga simbólica y emocional de las propuestas. La luz, entendida aquí como materia viva y herramienta de pensamiento, se desplegó a través de instalaciones que exploraron la geometría, el movimiento, el dato, el sonido y la interacción. La tecnología se impuso como medio para seguir interrogando nuestra relación con el entorno, con los otros y con nosotros mismos.

HISTORIAS DE LUZ de Estudio Eyesberg

Un festival pensado para todos

Uno de los rasgos más valiosos de UMBRA es su vinculación consciente con el público familiar, ese que sale a la calle en busca de asombro, entretenimiento y experiencias compartidas. El festival entiende el espacio urbano como un escenario accesible, donde la cultura se vive caminando. En este contexto, brillaron especialmente las propuestas que dialogaron de forma directa con el espectador a pie de calle.

ENCHANTED FLOWER GLOBE AND MYSTIC MIRROR GLOBE de The Show Globe

The Show Globe desplegó sus universos fantásticos con The Enchanted Flower Globe y The Mystic Mirror Globe. Dos microescenarios rodantes que invitaron a pequeños y mayores a interactuar con la luz desde la curiosidad y la imaginación.

FLUX de Collectif Scale

Geometrías en tensión

Entre las propuestas más valoradas de esta edición destacó Flux, de Collectif Scale, instalada en el Palacio de Zulueta. Una coreografía hipnótica de líneas luminosas en movimiento, donde precisión técnica y energía orgánica se funden en una danza para ser experimentada.

SATELLITES de Nonotak Studio

En esa misma línea de exploración geométrica, Satellites, de NONOTAK Studio, en la Catedral Nueva, ofreció una composición de luz y sonido en constante mutación. Una danza abstracta, precisa y envolvente, que convierte el espacio en un campo vibrante de percepción.

ECOS DEL ORDEN INVISIBLE de Javier Riera

La luz como revelación

Más introspectiva fue la propuesta Ecos del orden invisible, de Javier Riera, proyectada sobre la Concatedral. Aquí, la geometría no impone, sino que revela: hace visible un orden latente que conecta arquitectura y naturaleza, invitando a una contemplación serena, casi meditativa.

LUZ DE TRANSITO de StudioandLight

En la Parroquia de la Coronación, Luz de tránsito rindió un delicado homenaje a Miguel Fisac, evocando su uso poético de la luz como elemento estructural y espiritual. Una intervención silenciosa, medida, que recordó que la emoción también habita en lo sutil.

OH LORD de Guillaume Marmin

Mirar al cielo, mirar al origen

El diálogo entre ciencia, tecnología y simbolismo se hizo especialmente presente en Oh Lord, de Guillaume Marmin, una instalación basada en datos solares que exploró nuestra relación ancestral y contemporánea con el Sol. Una obra que conecta tiempo cósmico y percepción humana, recordándonos nuestra fragilidad y dependencia de los ciclos naturales.

OCTO de Emilien Guesnard

A esta constelación de propuestas se sumó Octo, de Emilien Guesnard, una instalación envolvente donde luz y sonido construyen un espacio de transición, casi ritual, que oscila entre la tensión y la esperanza.

THE HIVE de Beamhacker/Josh McAuliffe

Encuentro «Luz que une», pensar la luz desde la práctica compartida

En paralelo a las intervenciones en el espacio público, el sábado 7 de febrero tuvo lugar el Encuentro profesional Luz que une, una jornada concebida como espacio de pensamiento y diálogo entre creadores, comisarios y agentes culturales. La sesión se abrió con la bienvenida de Carlos Torrijos, comisario y codirector de UMBRA Light Festival, dando paso a una serie de presentaciones centradas en los procesos creativos y la construcción de narrativas contemporáneas desde la luz. Josh McAuliffe compartió una práctica marcada por el DIY y la experimentación técnica; NONOTAK (Noemi Schipfer y Takami Nakamoto) profundizaron en su identidad visual a través del diálogo entre luz, sonido y geometría; Playmodes (Eloi Maduell y Santi Vilanova) expusieron metodologías de diseño basadas en el desarrollo de software propio; Hotaru Visual Guerrilla (Ander Ugartemendia y Jone Vizcaíno) abordaron una narrativa vinculada a lo orgánico y su aplicación en contextos arquitectónicos; y Guillaume Marmin compartió investigaciones que traducen fenómenos naturales y científicos en experiencias lumínicas y sonoras.

La jornada culminó con una mesa redonda moderada por Ricardo Morcillo, en la que participaron Loreto Alba (Zaragoza Luce), Marko Bolkovic (Visualia Festival, Pula), Markus Apfelbacher (RE.LIGHT International Light Art Festival, Ratisbona), Jonas Ekebäcke (Allt ljus på Uppsala) y el propio Torrijos, generando un diálogo lúcido sobre estrategias curatoriales, integración urbana y los retos futuros del sector. En plena coherencia con el lema del encuentro, la jornada puso de manifiesto cómo la luz puede convertirse en un verdadero tejido conector, capaz de fortalecer tanto la cultura compartida como los vínculos profesionales y humanos.

Fotografías: Nacho Arias