Mark Major, cuando una trayectoria se convierte en legado

Mark Major deja la dirección de Speirs Major Light Architecture
10/06/2026

Por Esther Torelló

Hay figuras cuya influencia trasciende los proyectos que firman. Profesionales que no solo transforman espacios, sino que ayudan a transformar una disciplina. Mark Major pertenece a esa categoría excepcional.
La noticia de su retirada como Senior Partner de Speirs Major Light Architecture, tras cuarenta años de ejercicio profesional, invita inevitablemente a mirar atrás. No tanto para repasar una lista de obras —impresionante, sin duda— sino para reconocer la enorme contribución que ha realizado a la construcción de la profesión del diseño de iluminación. Porque si hoy hablamos de iluminación arquitectónica como una disciplina capaz de dialogar con la arquitectura, el paisaje, el urbanismo o el patrimonio desde la sensibilidad y el pensamiento crítico, es en parte gracias a personas como él.

Un arquitecto de la luz

Siempre me ha parecido revelador que Mark Major se definiera a sí mismo como «Light Architect». No es una cuestión terminológica. Es una declaración de principios. A diferencia de quienes entienden la iluminación como una capa añadida al proyecto, Major ha defendido durante toda su carrera una visión profundamente integrada de la luz como material de construcción espacial. Una herramienta capaz de modelar la experiencia, construir significado y revelar la identidad de los lugares.
Esa mirada ha quedado plasmada en algunos de los proyectos más influyentes de las últimas décadas. Desde el Millennium Dome hasta Battersea Power Station, pasando por Terminal 5 de Heathrow, el Royal Festival Hall, King’s Cross, Broadgate o la iluminación interior de la Catedral de San Pablo y la Abadía de Westminster. Pero reducir su legado a una sucesión de obras sería quedarse en la superficie.

La defensa de la oscuridad

Si algo ha distinguido el trabajo de Mark Major ha sido su capacidad para comprender que diseñar con luz implica también diseñar con oscuridad. Mucho antes de que la contaminación lumínica o la protección del cielo nocturno ocuparan un lugar central en el debate profesional, él ya defendía una aproximación sensible y responsable al uso de la luz en el espacio público. Una postura que no respondía a una moda ni a una estrategia de sostenibilidad, sino a una comprensión profunda de la percepción humana. Sus proyectos han demostrado que la emoción suele aparecer cuando la iluminación sabe dosificarse con maestría, cuando deja espacio para el contraste, para la atmósfera y para la experiencia individual. En un tiempo en el que la tecnología parecía empujarnos hacia una iluminación cada vez más intensa y omnipresente, Major fue una de las voces que recordó la importancia de diseñar administrando el sutil balance entre las luces y las sombras.

Más allá de los proyectos

Quienes hemos tenido la oportunidad de escucharle en congresos, conferencias o encuentros profesionales sabemos que una parte esencial de su legado no se encuentra en sus obras. Está en las conversaciones, en los artículos, en las clases, en las mentorías y en la generosidad con la que siempre ha compartido conocimiento. Su libro Made of Light – The Art of Light and Architecture, escrito junto a Jonathan Speirs, continúa siendo una referencia para varias generaciones de diseñadores. Y proyectos como The Third Age of Light demostraron además su voluntad permanente de explorar nuevos formatos para reflexionar sobre el futuro de nuestras ciudades y de la profesión. A menudo hablamos de liderazgo en términos empresariales. En el caso de Mark Major, el liderazgo ha consistido sobre todo en abrir caminos y ayudar a otros a recorrerlos.

El legado de Speirs & Major

Resulta imposible hablar de Mark Major sin recordar también a Jonathan Speirs, con quien fundó el estudio en 1996 y con quien compartió una de las asociaciones creativas más influyentes de la historia reciente del diseño de iluminación. Juntos contribuyeron a elevar la disciplina a una nueva dimensión, demostrando que la luz podía ocupar un lugar central en la conversación arquitectónica contemporánea. La evolución posterior de la práctica —hoy conocida como Speirs Major Light Architecture— ha mantenido viva esa visión, consolidándose como uno de los estudios más respetados del panorama internacional. La continuidad del despacho bajo la dirección de Keith Bradshaw, junto a Clementine Fletcher-Smith y Carrie Donahue Bremner, garantiza que ese legado seguirá evolucionando.

Gracias Mark

Las profesiones maduran cuando aparecen personas capaces de ampliar sus límites. Mark Major ha sido una de ellas. Su influencia se percibe hoy en innumerables proyectos, pero también en la forma en que muchos profesionales entendemos la luz: no como un recurso técnico, sino como una herramienta cultural capaz de transformar la experiencia humana. Durante cuatro décadas ha iluminado aeropuertos, plazas, puentes, catedrales y ciudades enteras. Pero quizá su contribución más valiosa haya sido otra: ayudarnos a comprender que la buena iluminación no consiste en hacer visible un lugar, sino en hacerlo significativo. Por eso, aunque abandone la gestión diaria de Speirs Major Light Architecture, resulta difícil imaginar que se aleje realmente de la profesión.

Hay trayectorias que concluyen, pero los grandes legados permanecen. El de Mark Major seguirá vivo en la memoria de la profesión y continuará iluminando el camino de quienes entienden la luz como una herramienta para transformar la experiencia humana.